Lo esribí hace un par de años y es extraño ver que suelo caer en el mismo Bar Soledad que escuché en una canción de Ariel:
Ya no me exijo el poder verte, aquello se ha vuelto un deseo casi lejano, casi utópico. Te has convertido en tan ausente y tan cercana como aquella princesa de un cuento de hadas.
Hoy he despertado como a las 11 de la mañana, he bajado las grandes escaleras y he visto el sol salir, la taza de café y el pan frío, el cuadro del comedor refleja lo solo que estoy.
Me he perdido viendo algunos programas de televisión, el teléfono sonó y fue la alarma para comprar algo, la llave hacia el mundo de afuera donde todos se mueven, donde todos respiran.
No quería hablarte ni quería ver a nadie, la llave en la cerradura, la Tierra tembló, en serio, lo había olvidado, el modo exacto y el truco adecuado, y es que solo ya no me exijo el poder verte.
Quisiera solo dejarlo a la suerte.
Hoy he despertado como a las 11 de la mañana, he bajado las grandes escaleras y he visto el sol salir, la taza de café y el pan frío, el cuadro del comedor refleja lo solo que estoy.
Me he perdido viendo algunos programas de televisión, el teléfono sonó y fue la alarma para comprar algo, la llave hacia el mundo de afuera donde todos se mueven, donde todos respiran.
No quería hablarte ni quería ver a nadie, la llave en la cerradura, la Tierra tembló, en serio, lo había olvidado, el modo exacto y el truco adecuado, y es que solo ya no me exijo el poder verte.
Quisiera solo dejarlo a la suerte.
Video: Ariel Rot - Bar Soledad
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